[El post-capítulo] ‘The Walking Dead’ Episodio 11: ‘Jugde, Jury, Executioner’.

Este artículo contiene spoilers a cascoporro.

Si os pregunto “¿Qué hora es?” con tono jovial, muchos me miraréis raro y diréis que las seis y cuarto, otros gritaréis “¡Hora de Aventuras!”, pero me temo que ninguna de las dos respuestas es válida, porque es la hora del post-capítulo de The Walking Dead, y se que eso os pone verracos a unos cuantos.

Al lío. La semana pasada vimos como Shane y Rick, Rick y Shane, ese par de hombres que bien podrían ser la fuente de inspiración de la canción de Bisbal y Bustamante ‘Dos hombres y un destino’ -a ver cuánto tarda algún hortera en hacer uno de esos videomontajes para youtube con imágenes de los personajes y el tema de fondo-, se daban de hostias por el amor de esa mujer que es Lori, alias “la loca del coño”. La pelea, que ganó Rick, que para algo es el buenazo de la serie, impidió que el sheriff pudiese librarse de su nuevo novio -el ex tullido que gusta de tirarse de tejados porque si- al que querían abandonar a su suerte rodeado de zombis, como buena gente caritativa. Al final, los ex-colegas se vuelven para la granja con el fulano a cuestas, una buena somanta de palos en el lomo de cada uno, olor a muerto y esos dilemas morales sobre si matar o no a otros seres humanos que tanto gustan a los guionistas y que tanto empiezan a aburrirnos.

Ojito, que esta semana no tenemos un mal capítulo -siguiendo la tónica de los dos últimos- con todo lo que nos gusta. Zombies, situaciones absurdas, un par de momentos para echar la siesta y ¡oh si! una muerte que llevaba deseando unos cuantos capítulos. Además, tenemos a un personaje que se ha ganado el puesto de perturbado toca cojones a pulso.

Con tanta pose chulesca algún día se le irá el retroceso y abrirá la cabeza a alguien.

Empezamos por todo lo alto. El segundo personaje más molón de la serie, Daryl, está dando una buena ensalada de hostias al novio de Rick, encadenado en el granero, pasándose a los tribunales de Ginebra y Estrasburgo por el culo. De este modo nos ofrece un interrogatorio a la antigua usanza; puñetazos, patadas en los ijares, algún escupitajo, amenazas con un cuchillo jamonero… Todo para confirmar lo que ya sabíamos; que el tipo este va de buenazo pero es un cabrón del quince que va violando mujeres, saqueando pueblos y que tiene un grupo de 30 personas o más con un arsenal y un dispositivo mayor que el que desplegó Trillo -¡Viva Honduras!- el día del islote Perejil.

Todos saben lo que se cuece. Todos saben que la única solución es cargarse al reo… ¿Todos? No. Ese hombre anciano, con barba y gilipollas para mas señas llamado Dale empieza a dar muestras de su avanzado estado de demencia senil y, negando que el mundo ha cambiado y que ahora impera la ley de la selva, se pasa más de medio capítulo dando la chapa personaje a personaje de un modo llorica y con argumentos que parecen sacados de un episodio de ‘David el Gnomo’. Que si “Andrea, se que no se me levanta pero…”, que si “Daryl, se que eres un sociópata pero…”, que si “Shane, se que queremos asesinarnos mutuamente, pero…”, que si “T-Dog…”. Bueno, a T-Dog no le dice nada, que para eso es negro y tiene que achacar con lo que decidan los amos de los campos.
(Nota del autor: The Walking Dead es una serie racista, yo no).

Mientras Dale da la chapa a todo cristo temeroso de que los tribunales de justicia les metan un puro, muchas cosas pasan en la granja del sopor.
En el granero, Rick comenta lo de acuerdo que está con Shane en cuanto a la ejecución mientras da vueltas mirando dónde colgar una soga y le dice a Lori que esté tranquila, que entre la meada que la echó la noche anterior y la paliza que le dio a su ex-compañero ya se ha solucionado el tema. El tío es un Chris Brown en potencia.
En la casa asistimos al primer momento WTF del capítulo. Hershell, que está haciendo el monguer con la ex-catatónica, parece que está de buen humor y tiene un “momento suegro” con Glenn. ¿Por qué? Porque si. Haber vuelto a la bebida le ha sentado bien. El tema está en que tras una conversación sobre inmigrantes en plan “soy un irlandés borracho, me da igual que seas un amarillo come perros, nosotros levantamos el país” y después de contarle una historia muy aburrida sobre un reloj de bolsillo que parece pesar cuatro kilos, le dice a nuestro colega coreano que es apto para cepillarse a su hija. Y yo que le envidio al muy cabrón.

Y ojo, porque llegamos al momento del personaje revelación. Cuando todo el mundo actúa de manera más o menos normal -incluida la loca del coño de Lori-, Carl comienza a comportarse como un enfermo mental que confirma mis sospechas de que es pariente cercano de Charles Manson, Patrick Bateman, Norman Bates y Ted Bundy.
Para empezar, Carol se le acerca al verle pensativo y le dice que no esté triste, que Sofía está en el cielo y es un lugar mejor. El crío, con toda la empatía propia de un chiquillo de unos 12 años le dice que si está majara y que es una tonta de los cojones si cree en semejantes paridas -no la llama tía puta de milagro-. Rick, como buen padre que es, al enterarse del fregao va a enseñar a su hijo una lección vital que al final jugará en su contra y terminará con Carl diciéndole a su progenitor que es un marica incapaz de tomar decisiones con un par de huevos.

Como está cabreado, Carl decide ir a husmear por ahí, hasta llegar al campamento de Daryl el anacoreta. Allí encuentra una pistola y decide meterse al bosque -porque si, de gratis-, con la buena suerte de encontrarse un zombi que no se puede mover por culpa del fango. ¿Cuál es la reacción lógica de un niño de su edad? Exacto; tirarle piedras como un sádico a ver si le putea o le abre la cabeza. Como es lógico, la justicia divina existe y el pobre no muerto consigue zafarse del barro y casi se merienda a Carl -inserte lamento de el público de un estadio de fútbol cuando casi mete un gol su equipo- cuando el chaval apuntaba al bichejo en plan gangster con la pipa de Daryl.

Ha venido a comerse vuestra alma y a ver cómo os desangráis.

Entre pitos y flautas, cuando Carl vuelve a la granja, ya atardeciendo -para qué se va a preocupar nadie por el único menor de edad del lugar, si viene otro en camino de repuesto- y con los pantalones más cagados que los de Glenn en el bar hace dos capítulos, es el momento de tomar la decisión de ejecutar o no al fulano. Todos se reúnen en la casa, muy democrático todo y se plantea el tema. Todos callan como putas. Shane y Rick dicen que hay que darle zapatilla y Dale vuelve a las andadas con su lloriqueo pro seres humanos. Tras unos minutos de discusión COÑAZO -se hacen eternos, en serio- en los que todos dan su opinión menos T-Dog -lo reitero, es el negro y los guionistas lo saben-, la gente decide que Dale es un anormal y que van a dar matarife al fulano, a lo que el hombre cuerdo del grupo, el maduro, el sano mental reacciona con una pataleta de crío diciendo “ahora me enfado, no respiro y me voy de aquí porque os odio mucho a todos, hale”.

Con Dale fuera de juego, los tipos duros del lugar y el hombre sin huevos reconvertido -alias Rick- llevan al preso al granero donde le van a dar un buen tiro en la cabeza. El momento se alarga… se alarga… se alarga… se a… s…zzzzzZZZZzzzz… ZZzzzzzZZZZzzzz…!!! Uy, perdón, que esto de la tensión contenida me sienta un poco mal y me entra sueñete.  La cosa es que, cuando Rick está a punto de meterle un balazo de su revolver con ese plano contrapicado y esa pose de Harry el sucio marca de la casa, aparece Carl, el niño psicópata al que le gusta más la sangre que a un tonto un lápiz, con ganas de mirar el espectáculo y claro, el padrazo de Rick piensa eso de “oh, dios mío, qué estoy haciendo… qué ejemplo le estoy dando a mi hijo…” -mariquita- y es incapaz de matar a su novio.

Pero ¡ojo!, que la cosa no termina aquí. Cuando todos pensábamos con alegría que Dale se había ido para siempre le vemos caminando por el prado de Hershell en plena noche y sin luz -demencia senil, lo que yo os diga-. El ancianete se encuentra con una vaca destripada, que lo primero que nos hace pensar es en que esa carnicería es obra de Carl, que ha arrancado las entrañas al pobre animal a dentelladas o algo parecido en un brote psicótico… pero no, mejor aún. De la nada aparece el zombie al que Carl metió cuatro cantazos en el bosque hace un rato y le hace una especie de fist-fucking a Dale -no queda muy claro, pero le deja bien jodido- que queda malherido y sin otra opción que ser sacrificado por Daryl -el único con cojones, junto a Shane- tras un bello momento de paralelismo entre el zombie, el prisionero, las ejecuciones y los peligros que puede suponer en un futuro tomar la decisión equivocada de no cargarse a alguien cuando tienes la oportunidad. Metáforas. Metáforas everywhere…

Logro desbloqueado: Consigue el reloj que te permite follarte a la hija del granjero.

Figuras retóricas que funcionan como un spoiler anticipando que en los dos capítulos que quedan casi seguro que el novio de Rick, despechado, huirá de la granja, buscará a sus colegas y harán que todos nuestros protagonistas tengan que salir de la granja por patas en pleno asedio y con un par de muertes o tres de por medio entre las que seguro que está la de T-Dog, que ya resulta sospechoso que siendo negro haya aguantado casi dos temporadas con vida.

La semana que viene más y posiblemente mejor.

¡A compartir se ha dicho!


Comments
4 Responses to “[El post-capítulo] ‘The Walking Dead’ Episodio 11: ‘Jugde, Jury, Executioner’.”
  1. lokkie dice:

    A mi que me encanta Daryl,no me mola que le usen de torturador como al puto Sayid en Lost. Y Rick emulando a Ned Stark…solo que no tiene cojones de pegarle ni el tiro/mandoble ni de mirarle a los ojos cuando toca.

    En cuanto a lo de Dale…sé que tiene algun tipo de moraleja…pero no la entiendo.Y el mocoso cualquier dia va a saltar que quiere ser como Shane,lo veo venir…

  2. VICTOR dice:

    ESTOY SEGURO QUE AL FINAL DE ESTA TEMPORADA TERMINARA COMO EMPEZÓ, CON UNA MANADA DE CAMINANTES INVADIENDO LA GRANJA, LO CUAL NO LE DEJARA OTRO REMEDIO QUE SALIR HUYENDO, CLARO ESTA CON ALGUNAS PERDIDAS, ENTRE ELLOS EL ESCLAVO DE LA GRANJA.

  3. Meccus dice:

    Cambia a los caminantes por seres humanos y ahí tienes tu final de temporada.

  4. VICTOR dice:

    CAMARADA MECCUS, CREO QUE TODO INDICA QUE ES UNA OLIADA DE CAMINANTES LOS QUE VAN A SACAR A LA FAMILIA FELIZ DE LA GRANJA, SEGUN LA PROMO DEL ULTIMO CAPITULO. SALUDOS DESDE BARQUISIMETO, VENEZUELA.

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