Se comenta que los 48 fotogramas por segundo de ‘El Hobbit’ son una puñetera cagada.

Uno de esos grandiosos eventos de pre-visionados de los grandes pesos pesados de la industria cinematográfica como es la CinemaCon de Las Vegas, ha albergado este año entre su programación diez minutos de una de las películas más ansiadas por los fans del año: ‘El Hobbit’, del señor Peter Jackson -quien podría ser el Santiago Segura o la Renee Zellweger neozelandesa, por eso de los cambios radicales de peso-.

Como sabréis -y si no, os lo cuento-, ‘El Hobbit’ se ha rodado a 48 fotogramas por segundo -en lugar de los 24 de rigor con los que se filma en cine- porque, según el señor Jackson, eso le daría a la película un aspecto mucho más natural y realista. El problema parece ser que en la teoría todo es una gran masturbación para cineastas, pero para los espectadores dista mucho de esa perfección.

Resulta que Devin Faraci, corresponsal de Badassdigest en la CinemaCon ha podido ver esos diez minutos de avance y ha soltado este par de perlas sobre el aspecto de la película a esos 48 fps:

“Se ve absolutamente no-cinemática. Se notaba que los sets eran sets”. “Parecía un vídeo de detrás de las cámaras…”

No será la primera vez que comento que esto de los 48 fotogramas me da muy mala espina; de hecho, cada vez que me veo obligado a grabar algo a 50 fps después veo la imagen rara de narices en mi monitor de 27 pulgadas; imaginad en una pantalla de cine.

No se, habrá que ver en qué acaba la cosa, pero Peter Jackson, los experimentos con gaseosa y las pelis a 24 fps.

 

¡A compartir se ha dicho!


Comments
One Response to “Se comenta que los 48 fotogramas por segundo de ‘El Hobbit’ son una puñetera cagada.”
  1. Ya era hora dice:

    No hay que ser tan carca con el cine, ni tan artificialmente conservador con nada que tenga que ver con el arte o la ciencia. Ya era hora de que alguien diera el paso a los 48 fps y dejáramos atrás el injustificado atraso en el que hemos vivido, cinematográficamente hablando, desde hace casi un siglo.
    La velocidad de 24 fps es absurda y esclava de épocas pretéritas en las que había que ahorrar celuloide, horas de etalonaje, transporte y carga de rollos en proyección. Y el (d)efecto estroboscópico, además de frustrante para quien emplea todo su oficio en rodaje, es cada vez menos perdonable debido a que el lenguaje narrativo evoluciona, con el mismo derecho que en la literatura o la música.
    Las polémicas desatadas con esto tienen dos grandes orígenes: la cerrazón de los mismos que se quejaron del sonoro y del color en su día y, cómo no, la fortísima influencia de los exhibidores estadounidenses que – y en eso les entiendo – no están por la labor de cambiar e invertir en equipo, como también les pasó con el estéreo primero y con los distintos sistemas multicanal después.
    A mí me parece mucho más preocupante que, en esas mismas jornadas de la CinemaCon, los exhibidores hayan dejado caer que van a dejar usar móviles durante los pases en sus salas. Según ellos, la gente no va al cine porque no puede usar el teléfono. A ver si con eso se quejan los supuestos cinéfilos de pro que saltan ante el mínimo avance.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: