[El post-capítulo] ‘The Walking Dead’ Temporada 3, episodio 2: ‘Sick’

[AVISO A LECTORES]: Esta entrada está escrita a la carrera, sin revisar, sin mirar atrás y sin tomar prisioneros. Los resultados de lo escrito son fruto única y exclusivamente de la vehemencia que me invade cada vez que termina un nuevo capítulo de la serie. Por cierto: SPOILERS EVERYWHERE.

Estamos de vuelta con el post-capítulo y nuestra banda de supervivientes tras siete días que han pasado muy rápido; en parte, gracias a la basura infecta que ha supuesto el arranque de la segunda temporada de American Horror Story. Así que vamos a salir de el sanatorio mental que nos propone la serie de la FX y volvamos a nuestra amada cárcel donde hoy sucederán fenómenos más paranormales que en el show de los miércoles.

La semana pasada nos quedamos con un Papá Noel tullido después de que nuestro psicópata en proceso de aprendizaje Rick le cercenase la pierna a hachazos delante de un grupo de presidiarios que están flipando con lo que ven. Y esta semana la cosa comienza exactamente donde la dejamos, con Hershel sangrando como un cerdo y Rick ensayando su mirada de ido de la cabeza; y es que parece que el título del episodio de hoy –Sick– se haya puesto en honor al sheriff en funciones y a su actitud de enfermo mental. Pero vayamos por partes.

Los presos salen de su escondrijo mientras nuestros héroes intentan estabilizar al ex-granjero. Hay barullo, todos gritan y se mueven para salir pitando de allí y devolver a Hershel a las celdas para intentar tratarle; pero hay dos problemas, siendo el primero de todos el más grave a la par que previsible.
Obviamente los presos iban a dar juego, pero francamente, esperaba un poco menos de obviedad en su conducta. En tan sólo 10 segundos ya vemos que la tropa de delincuentes está formada por un blandengue que mide dos metros y pesa doscientos quilos, un tipo con un mostacho a lo Dalí que es un buenazo de la leche, un par de negros aleatorios y una versión flacucha de Danny Trejo que es un hijo de puta en potencia y que dará mucho juego cuando se inicie la lucha de psicóticos con Rick -¡y además tiene una pistola!-. ME GUSTA.

Como Daryl tiene una ballesta y encima los buenos hombres están en estado de shock con todo el pitote que se ha montado pasan a un segundo plano, porque es el momento de salir de ahí y volver al bloque libre de no muertos. La puerta por la que entraron está bloqueada y siendo aporreada por toda la horda que les dio tantos problemas la semana pasada, pero no hay problema, porque tienen los huevos bien puestos y van a salir de ahí como sea. Para ello, mandan a T-Dog abrir la puerta -parece que de repente le tienen en consideración para hacer tareas sencillas-; la tensión se masca, el bueno de T quita la traba de la puerta y… ¿UN ZOMBI? ¿¡EN SERIO!? ¿Dónde narices se supone que están todos los bicharracos que les persiguieron hacía dos minutos? ¿Se han evaporado? ¿Volatilizado? ¡ANDA A CAGAR!

Rick, Salvador Dalí, negro random, y Danny Trejo con sífilis.

Pero esto no queda aquí; porque montan a Hershel en un carrito y se lo llevan por los pasillos de vuelta a las celdas sin aparecer un puñetero caminante en todo el trayecto. O la cárcel es la isla de Lost y hay alteraciones del espacio-tiempo, o como dije, aquí hay más fenómenos paranormales que en American Horror Story. No nos quejemos, porque al menos están pasando cosas y el ritmo del capítulo ha empezado por todo lo alto.

Los presos, capitaneados por el Danny Trejo sifilítico, deciden seguir al grupo -su otra opción es quedarse parados con cara de gilipollas com en los últimos minutos-, y una vez pasados los momentos dramáticos de rigor tras la llegada de Hershel -“Oh, dios mío, qué ha pasado, qué drama, qué horror”-, vamos con la chicha.
Un Daryl más badass motherfucker que nunca espera al grupito de reos con su ballesta preparada para atravesar algún cráneo -qué sería la serie sin ti, Daryl de mis amores-. Contra todo pronóstico, nuestro tipo duro particular consigue sostener la situación mediante una conversación con el híbrido entre Kate Moss y Trejo… hasta que aparece T-Dog haciendo honor a la condición que le otorga el color de su piel y blandiendo una pistola como si aún viviese en el Bronx.

A partir de este momento empieza una retahíla de frases para ver quién tiene la polla más gorda hasta que los gritos llegan al pabellón donde atienden a Hershel, y claro está, Rick el broncas no puede perderse una gresca ahora que está haciendo oposiciones para el tarado del año. Y allí llega el sheriff, más sheriff que nunca, a poner un poco de orden sin necesidad de más armas que una cara de chulo que no puede con ella, y de una condescendencia salvaje cuando se entera de que los presos llevan casi un año encerrados y no se han enterado de nada de lo que ha pasado fuera.

Llegados a este punto empiezo a ponerme palote con la idea del tono a lo John Carpenter que está cogiendo todo esto, parece que va a haber chicha esta temporada con el conflicto entre estos dos grupos encerrados en el mismo lugar. Pero no nos adelantemos. Como Danny Trejo y sus colegas no se creen nada, Rick les saca al patio de excursión para que vean el Sol y una buena pila de cadáveres.
Después de los momentos de “oh, qué fuerte tío” llegan los necesarios rifirafes de “esta cárcel es mía” y “piraos de aquí” que nuestro nuevo Rick, nada calzonazos resuelve con un “nos quedamos por mi polla torera y además nos vamos a quedar con la mitad de vuestra comida porque si no TE MATO, QUE ESTOY MU LOCO”.
El reo hispano no tiene más opción que aceptar las condiciones, no sin antes haberse cagado en los pantalones un par de veces.

Mientras todo esto acontece, Papá Noel y sus tres extremidades siguen luchando por sobrevivir, y Glenn se está perdiendo toda la juerga porque Rick le ha impuesto el papel de calzonazos que antes ostentaba. Pero de momento aquí la cosa no está interesante, más allá de que necesitan gasas, medicamentos y de que UN SER HUMANO CONTINÚA VIVO TRAS UN BUEN RATO DESANGRÁNDOSE POR LAS ARTERIAS PRINCIPALES DE SU PIERNA. Lo que decía, fenómenos extraños.

Dos mujeres con cara de estreñida y Lori con cara de “me importa un pito, estoy loca del coño”.

Como Rick es un buen negociador, va a cambiar a sus nuevos amigos una limpieza de zombis de un bloque de celdas para que vivan por un poco de papeo para su gente, así que tras revisar el género que pueden coger y llevárselo a su nuevo hogar, se van con los delincuentes a la caza del no-muerto no sin antes dar un cursillo a los novatos con eso de “sólo a la cabeza”.

Pero STOP. Ahora me voy a poner serio, porque hay un momentazo íntimo entre Maggie y su padre moribundo que me ha roto el corazón. Me niego a ver a semejante mujer llorando de esa manera. No lo soporto. Maggie, eres HAMOR. Glenn no es lo suficiente hombre para ti, y encima es asiático, y como tal -siguiendo con los chistes sobre tópicos raciales- la tiene pequeña.

Después de este breve inciso llega el tramo fuerte del episodio -¡leches, están pasando cosas de verdad! ¡no me lo puedo creer!-. La banda avanza por los pasillos del penal cuando se cruza con la primera oleada de zombies, ofreciendo un alivio cómico PATÉTICO -más que nada porque no funciona después del momento dramón total de Maggie con su padre- en el que los presos meten navajazos en el vientre a los caminantes como si fuese una reyerta callejera. (Aquí hay una incongruencia super bestia, porque el personaje del mostacho dice que él no es violento y nunca ha hecho daño a nadie y aquí se le ve bastante experimentado en eso de apuñalar a la gente).

Bueno, que si te mato zombi, que si te parto la cabeza, que pum, que pam, que muerden al negraco de 2×2 que era un pardillo -obvio- y se lo carga Danny Trejo mientras desafía a Rick con la mirada. MOLA. AQUÍ HAY CHICHA. La cosa desemboca en todo el grupo llegando a una sala en la que Rick, cual chulo de putas lanza las llaves de una puerta a Trejo para que la abra, dejando este entrar a un huevo de zombis y dando lugar a una escena que acaba como el rosario de la aurora acabando con la vida del presidiaro chungo y malote después de que Rick le meta un machetazo en todo lo alto de la cabeza (adiós a la subtrama prometedora. CHAPUCEROS).
Si si, como leéis, Rick está DESATADO y además asesina a sangre fría a uno de los negros random dejando que le devoren. Además tiene un momento de MIRAD MI POLLA -símil con su revólver que ahora es un símbolo fálico más que evidente- cuando amenaza a los dos presos con vida que quedan, con la mirada perdida al estilo Chuky de Cieza mientras entona su “¿quieres sentirla en el pecho?-.

Como es un buen hombre -no- Rick deja a los dos supervivientes en un bloque de celdas para que hagan lo que les de la gana y vuelve con el grupo a ver cómo está Hershel, a quien mientras todo esto que acabo de contar pasaba, han resucitado haciéndole la RCP y dándole medicamentos que Carl fue a buscar sólo como un machote -podrían haberme contado esto y no el resto de paridas innecesarias con gente llorando a un comatoso-.

Todo acaba bien en el capítulo de hoy, con un climax emotivo y que da esperanz… Ah, no. Que queda una escena innecesaria de cinco minutazos con Rick y Lori hablando, todo muy deprimente y con un par de chistes sin gracia sobre su mierda de matrimonio. Locos del coño for ever and ever. Mierda para vosotros por cerrar un capítulo con un anticlimax tan pasteloso.

Y el séptimo día, Dios creó a Daryl.

BOLA EXTRA: Carol ha estado practicándole cesáreas a cadáveres mientras un obseso sexual -o algo parecido- la observa detrás de unos matorrales. ¿Cómo os quedáis?

Hale, hasta la semana que viene tras un capítulo más que decente pero con una cagadita final y un par de WTF bastante majos. Y perdonad por la extensión, que me he dejado llevar después de ver a Maggie llorar y haciendo que me enamore más de ella.

¡A compartir se ha dicho!


Comments
7 Responses to “[El post-capítulo] ‘The Walking Dead’ Temporada 3, episodio 2: ‘Sick’”
  1. jordidom dice:

    Carol tiene un nuevo rol: la Dr. Mengele de la prisión!😉

  2. VÍCTOR dice:

    Rick se a vuelto todo un psicopata, me imagino que para el final de temporada habla que huir de ese loco mas que de los caminantes.

  3. LoKKie dice:

    Joder,todo lo dura que vi a Carol la otra semana,ya me lo parece menos. Bien,pero menos.Y no se por que,al ver la lentitud con la que le subia el vestido a la zombi, ya parecia que ibamos a ver un potorro putrido o algo asi xDDDD

    Yo doy gracias por haberse cargado al preso malote,ya le veía queriendo violar a Maggie o Beth,en serio. A ti tampoco te habria molado xD

    Momento abriendo la puerta del cagadero JAJAJAJAJAJAJA,muy a las malas ya tienen algo que tirarles a la cara a los caminantes en caso de necesidad,como monos xDDD

  4. Ileana dice:

    estuvimos al borde del asiento con este nuevo capitulo, me causo mucha gracia los dizque intentos de carol para hacer cesareas a los zombis (si como si fuera tan facil) ya quiere matar a Lori, cosa que muchos agradeceriamos,. Geniales tus comenatrios

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